
Mi padre desde que se jubilo se ha aficionado a la cocina, prepara guisos para comerlos con los amigos y cada vez lo llaman de mas sitios para hacer una berza, arroz o su famoso ajo caliente.
Hay un club de coches históricos que lo llaman de vez en cuando para organizar alguna comida, pero en estas fiestas lo invitan a un almuerzo que organizan en un restaurante, mi madre encantada , por que es la única vez que no tiene que fregar, por que mi padre se aficiono a cocinar pero no a fregar, esa parte le toca a ella.
Para dicho almuerzo se le ocurrió regalarles una tarta, y ahí es donde entro yo, el quería que le hiciera un coche antiguo de porcelana, un ford para mas inri (para quien no lo sepa es la empresa que me deja en la calle después de veinte años trabajando para ellos) así que aquí esta la tarta con su coche antiguo , boicoteado por supuesto , este no arranca ni de coña, y se me ocurrió poner a mis padres montado en el primero por que sera la única forma de que mis padres tengan un coche de este estilo y segundo para que en el club haya un recuerdo de ellos.

Y claro ¿que iba a llevar mis padres en el coche? pues eso la olla y el lebrillo para el ajo caliente.

Bueno y para cortar ya el rollo os diré de que esta hecha la tarta.
Pues es un bizcocho de limón calado con almíbar con cointreau y rellena una capa de crema pastelera de vainilla y otra capa con crema de buttercream suizo con mermelada de limón casera, ya que al ser para postre pretendía que no fuera demasiado dulce aunque es difícil acertar con los gustos de tanta gente ya que era para unas 60 personas.

Bueno espero que tanto a ustedes como a los que se la han comido les haya gustado.